Examen de ingenios
En 2017, J. M. Caballero Bonald publicó un libro singular en el que recoge retratos y reflexiones sobre personajes de la cultura —principalmente escritores— a los que conoció y trató a lo largo de su vida. El volumen está atravesado por observaciones sobre la obra y la trayectoria vital de cada uno de ellos, así como por anécdotas surgidas de la convivencia y el trato personal.
Tras su lectura, surgió la idea de abrir una libreta de trabajo para recoger algunas de esas anécdotas y acompañarlas del esbozo de un retrato gráfico de cada personaje. Un ejercicio de lectura, memoria e interpretación visual, donde palabra e imagen dialogan desde la atención y la escucha.
Los personajes abordados en este cuaderno son:





Sobre Francisco Umbral, escribió Caballero Bonald:
«Era altanero, cortés y provocador y era también áspero y suave, cada cosa a su tiempo. La voz le salía de una cueva de incierta localización…»
De Carlos Barral:
«Antes que él, hacía aparición el personaje. A veces, incluso antes que el personaje, llegaba por algún recodo urbano la estridencia de una risa entre nasal y espasmódica…»
De Juan Marsé:
«Este notable cultivador de la tradición oral tiene mucho de testigo malévolo que presencia todo lo ocurrido y parece mirar para otro lado. Pienso que es un descreído que duda de su propia descreencia…»
De Octavio Paz:
«Gastaba una cortesía de criollo afrancesado. Era de natural cálido. Sus fases de interiorización intelectual quedaban compensadas por sus signos externos de gentileza…»
De Jaime Gil de Biedma:
«Era persona inteligente, jactanciosa y holgadamente instalada entre el refinamiento y el malditismo. Confeccionó una poesía entre explícita y coloquial, de irónicos engranajes, muy alentada por un figurativismo confidencial…»