«Mi casa mundo» es un proyecto que plantea el arte como un sistema de reglas, de orden y de contradicción. La obra reflexiona sobre los mecanismos que organizan nuestra percepción del espacio y sobre cómo esos sistemas se transforman con el uso, el hábito y el tiempo.
El trabajo se sitúa en lo cotidiano, entendido como un territorio inestable donde el sentido se desplaza y los referentes se modifican. La imagen no busca representar un espacio reconocible, sino cuestionar su lógica interna, convirtiendo lo familiar en un lugar extraño y abierto a la interpretación.
Año: 1991 – 1992
Lugar: Sabadell
El arte es un juego que tiene sus normas
y el espectador debiera conocerlas.
Parte esencial de estas normas
son los mecanismos de contradicción.
Aunque aparentemente hago un juego con el espacio,
me interesa mucho más el sentido
y el orden de las cosas,
que modifican continuamente
nuestros sistemas de referencia.
Lo cotidiano se vuelve inhóspito.
(Sabadell, 1992)